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Nuevos clientes se suman al cambio

Recurso 1o

Olímpica le apuesta a la movilidad sostenible

Con más de 2.000 colaboradores distribuidos en 4 sedes entre Bogotá y Barranquilla, Olímpica decidió transformar la forma en que su gente se mueve todos los días. El reto no era menor: como parte de su camino del Sello Oro al Sello Platino de ICONTEC, la compañía necesitaba mejorar la experiencia de movilidad de sus colaboradores e incentivar hábitos de transporte más sostenibles, que aportaran tanto al bienestar de las personas como a la reducción de emisiones.

¿Cómo lo hicimos? 

Try My Ride acompañó a Olímpica con la implementación de su programa de movilidad sostenible a través de la app, conectando a colaboradores con trayectos similares para fomentar el carro compartido. El despliegue incluyó una estrategia de comunicación interna, activaciones presenciales en las 4 sedes y un esquema de incentivos pensado para motivar la adopción: 

50% de los cupos de estacionamiento reservados para quienes compartieran su vehículo con compañeros. 

Bono de consumo de hasta $50.000 para los colaboradores que se sumaran a la iniciativa. 

Resultados iniciales 

2.000 colaboradores impactados por el programa. 

275 colaboradores ya registrados en la aplicación. 

138 colaboradores activos publicando rutas. 

Hoy Olímpica cuenta con una nueva cultura de movilidad sostenible entre sus colaboradores: menos carros circulando en solitario, menos emisiones de CO₂ y un paso más cerca del Sello Platino de ICONTEC. Un caso que demuestra que la sostenibilidad corporativa también se construye trayecto a trayecto. 

Recurso 21

Cuando compartir un viaje también une culturas 

Hay implementaciones que nos recuerdan por qué hacemos lo que hacemos. En Aval Fiduciaria AM, el programa de movilidad nació con un propósito muy especial: convertir los trayectos diarios en una oportunidad para integrar personas. 

Tras la unión de cuatro compañías, el reto no era solo compartir una oficina, sino construir una sola cultura. Colaboradores que venían de organizaciones distintas, con historias y dinámicas propias, tenían ahora que encontrarse como un solo equipo. 

¿Cómo lo hicimos? 

Try My Ride acompañó a Aval Fiduciaria con la implementación de su programa de carro compartido a través de la app, conectando a colaboradores de las cuatro compañías fusionadas en trayectos comunes hacia y desde la oficina. 

El resultado 

Hoy, cada trayecto compartido en Aval Fiduciaria es también un espacio de conversación espontánea. Colaboradores de diferentes equipos que antes solo coincidían por correo o en reuniones formales se conocen de camino al trabajo. Porque cuando dos personas comparten un carro, no solo comparten kilómetros: también construyen confianza, amistad y una mejor experiencia laboral. 

Un caso que muestra que la movilidad compartida no solo reduce emisiones y costos: también puede ser la herramienta silenciosa que ayuda a que una fusión empresarial se sienta, de verdad, como una sola compañía. 

Cada acción cuenta 

Es una sensación muy humana: cuando sentimos que nuestro aporte es minúsculo frente a un problema gigante, dejamos de hacerlo. «Si me voy en bicicleta, pero somos un millón de personas moviéndonos en carro en Bogotá, ¿qué diferencia hace lo que yo haga?» Cuando el impacto no es evidente, la motivación se apaga. 

Por eso, dentro de la app de Try My Ride diseñamos la Calculadora de Emisiones: una funcionalidad que traduce cada trayecto sostenible en algo que sí se puede ver y sentir un árbol sembrado. 

Cada vez que un colaborador comparte su vehículo, camina, usa la bici o el transporte público, ese trayecto se convierte en una fracción de «árbol» dentro de su meta del mes. Ver cómo esos árboles se van llenando de verde, mes tras mes, cambia la forma en que las personas perciben su propia contribución: ya no es «una gota en el océano», es un bosque que están construyendo con sus decisiones diarias. 

Esto es gestión del cambio en su forma más simple: no se trata solo de reducir emisiones en una hoja de cálculo corporativa, sino de que cada persona sienta, de manera tangible, que su acción individual importa. Cuando alguien percibe que su esfuerzo tiene un efecto real, ese hábito se sostiene en el tiempo y ahí es donde las estrategias de sostenibilidad dejan de ser una política y se convierten en cultura. 

Todos creemos que nos movemos por la ciudad de manera parecida, que salimos más o menos a la misma hora, que tenemos las mismas opciones, las mismas facilidades. Dos colaboradores pueden entrar por la misma puerta, pero no viven el mismo viaje. Los datos lo confirman. 

La movilidad no es pareja entre niveles jerárquicos 

Cargos gerenciales
30%
Resto de colaboradores
70%
El 70% de los colaboradores sin cargo gerencial no cuenta con vehículo propio y depende de transporte público o alternativo – frente a solo un 30% en los cargos gerenciales. La movilidad sostenible no es un beneficio adicional: es la principal solución de transporte para la mayoría.
Medio de transporte
76%
Público
Privado 24% Público 76%
Tiempo invertido al día
30 min
Trayecto
más corto
2+ horas
Trayecto
más largo
Gasto mensual en movilidad
5%
del salario
Menor
gasto
25%
del salario
Mayor
gasto
La brecha no es solo de medio de transporte: también de tiempo y de bolsillo. Mientras algunos colaboradores invierten 30 minutos –menos del 5% de su salario–, otros dedican más de 2 horas al día y hasta el 25% de su sueldo a desplazarse. Diseñar un solo programa de movilidad para “todos por igual” ignora esta realidad – y ahí es donde el dato marca la diferencia.

Ni el modo, ni el tiempo, ni el costo se reparten igual 

La conclusión es contundente: la movilidad no afecta a todos por igual, pero sí impacta la cultura, el bienestar y la experiencia de toda la organización. 

La brecha también tiene género 

Los datos de la Secretaría Distrital de Movilidad (2025) muestran que la experiencia de movilidad se vive de forma distinta entre hombres y mujeres

Inseguridad
80%
42%
Acoso
62%
15%
Cansancio
71%
65%
Costos
66%
58%
Mujeres Hombres
8 de cada 10 mujeres se sienten inseguras en sus trayectos (vs. 4 de cada 10 hombres), y la percepción de acoso es 4 veces mayor. Un programa de movilidad que no diseña para esta diferencia deja por fuera a la mitad de la organización. Fuente: Secretaría Distrital de Movilidad, 2025.

Cuando el dato se convierte en impacto real 

Así se ve el dato cuando se traduce en resultados. En una de nuestras implementaciones más recientes, con Fundación Santa Fe de Bogotá, el programa impactó a 1.528 colaboradores (1.119 mujeres, 73.1%, y 409 hombres, 26.7%), y solo en julio generó: 

Mujeres  1.119  (73.1%)
Hombres  409  (26.7%)
14.677 kg
CO₂ evitados
ODS 13 · Acción por el clima
68 km
recorridos de forma
sostenible
ODS 11 · Ciudades sostenibles
$42.330.200
ahorrados por los
colaboradores
ODS 8 · Trabajo decente
1.094 h
recuperadas
(137 días libres)
ODS 11 · Ciudades sostenibles